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sábado, 28 de diciembre de 2013

CÁBALA

Un año tiene 365 días, suficientes como para tentar a la suerte. No hay mejor manera que recibir el año con el pie derecho; para ello, no olvides practicar alguno de estos rituales y cábalas para recibir como se debe el año nuevo 2014: En primer lugar siempre pidiendo la bendición de Dios!

1.- PARA QUE NUNCA TE FALTE DINERO: Realiza una mezcla de trigo, arroz y lentejas (crudos). Procura tener una prenda con bolsillos y coloca en ellas la mezcla que has preparado. El mismo 31 de diciembre, a cada persona que encuentres entrégale un poquito de la mezcla con tu mano izquierda, deseándole un nuevo año de prosperidad. Esta cábala hace recordar que para recibir hay que dar y que así como se da, también se recibe. Es una ley universal.

2.- PARA IRTE DE VIAJE: Antes de la medianoche has tu maleta como si te fueras de viaje y coloca en ella algunos objetos simbólicos relacionados al lugar que deseas viajar, si tienes pasaporte y/o visa ponlos en tu bolsillo y al dar las doce sal por la puerta y corre maleta en mano por el lado derecho y da la vuelta a la manzana. Tradicionalmente esta cábala favorece los viajes que quieras realizar en el transcurso del nuevo año.

3.- PARA CONSEGUIR EL ASCENSO: Adquiere el champagne más caro que puedas pagar y antes de la doce, date un baño de la manera en que acostumbras normalmente. Al finalizar tu baño descorcha el champagne y échatelo encima visualizando que obtienes méritos, ascensos y reconocimientos. Como sugerencia, el champagne es mejor que sea brut o seco pues no es dulce y así evitaras la sensación de empalago.

4.- PARA LA PROSPERIDAD:  Coloca 12 uvas en una copa de cristal, una por cada mes del año. A las doce en punto puedes ubicarte debajo de una mesa o del dintel de una puerta y comer las uvas una a una, pidiendo con cada una de ellas un deseo con mucha fe. Esta cábala favorece la fortuna y la prosperidad en el año venidero.

5.- PARA BOTAR LO NEGATIVO Y RECIBIR LO POSITIVO: Justo a las doce y antes de cualquier saludo. Colócate en la puerta de tu casa dando la espalda a la calle. En tu mano derecha sostén tu copa de champagne y en la mano izquierda un vaso con agua. Cuando den las doce dices lo siguiente 'que salga el mal, que entre el bien, así como Jesús entro en Jerusalén' en ese momento tiras hacia atrás el agua del vaso (no el vaso) y tomas el champagne de un solo trago. Así estarás desechando todo lo viejo y negativo que se va y tomando todo lo positivo del año que se inicia.

*** Muchas personas  preparan diversas Tradiciones año a año.  Llevan a cabo una gran variedad de rituales con el firme propósito de agradecer lo que pudieron lograr en este ciclo que termina y para que el  año venidero empiece con  amor y dinero. Comparte con nosotros cuál es tu cábala o Ritual para este nuevo año.





viernes, 27 de diciembre de 2013

LA VIDA ES SUEÑO

En las montañas de Polonia.  Hipogrifo violento  que corriste parejas con el viento,  ¿dónde, rayo sin llama, pájaro sin matiz, pez sin escama,   y bruto sin instinto  natural, al confuso laberinto de esas desnudas peñas te desbocas, te arrastras y despeñas? Quédate en este monte, donde tengan los brutos su Faetonte; que yo, sin más camino que el que me dan las leyes del destino,  ciega y desesperada   bajaré la cabeza enmarañada  de este monte eminente, que arruga al sol el ceño de su frente. 
 Mal, Polonia, recibes a un extranjero, pues con sangre escribes su entrada en tus arenas,  y apenas llega, cuando llega a penas;  bien mi suerte lo dice; más ¿dónde halló piedad un infelice?  Di dos, y no me dejes en la posada a mí cuando te quejes; que si dos hemos sido  los que de nuestra patria hemos salido a probar aventuras, dos los que entre desdichas y locuras aquí habemos llegado,  y dos los que del monte hemos rodado,  ¿no es razón que yo sienta meterme en el pesar, y no en la cuenta? No quise darte parte  en mis quejas, Clarín, por no quitarte,   llorando tu desvelo,  el derecho que tienes al consuelo.
Que tanto gusto había en quejarse, un filósofo decía, que, a trueco de quejarse, habían las desdichas de buscarse.
El filósofo era un borracho barbón; ¡oh, quién le diera más de mil bofetadas! Quejárase después de muy bien dadas. Mas ¿qué haremos, señora, a pie, solos, perdidos y a esta hora en un desierto monte, cuando se parte el sol a otro horizonte? ¿Quién ha visto sucesos tan extraños! Mas si la vista no padece engaños que hace la fantasía,  a la medrosa luz que aun tiene el día,  me parece que veo un edificio. O miente mi deseo, o termino las señas.
Rústico nace entre desnudas peñas un palacio tan breve que el sol apenas a mirar se atreve; con tan rudo artificio la arquitectura está de su edificio, que parece, a las plantas de tantas rocas y de peñas tantas que al sol tocan la lumbre, peñasco que ha rodado de la cumbre.
Vámonos acercando; que éste es mucho mirar, señora, cuando  es mejor que la gente que habita en ella, generosamente nos admita.
La puerta, mejor diré funesta boca—abierta está, y desde su centro nace la noche, pues la engendra dentro. Suena ruido de cadenas. ¿Qué es lo que escucho, cielo!
Inmóvil bulto soy de fuego y hielo. ¿Cadenita hay que suena? Mátenme, si no es galeote en pena. Bien mi temor lo dice.
¡Ay, mísero de mí, y ay infelice! ¡Qué triste vos escucho! Con nuevas penas y tormentos lucho. Yo con nuevos temores. Clarín... ¿Señora...?  Huyamos los rigores de esta encantada torre. Yo aún no tengo ánimo de huír, cuando a eso vengo.
¿No es breve luz aquella caduca exhalación, pálida estrella, que en trémulos desmayos pulsando ardores y latiendo rayos, hace más tenebrosa  la obscura habitación con luz dudosa?
Sí, pues a sus reflejos puedo determinar, aunque de lejos, una prisión obscura; que es de un vivo cadáver sepultura; y porque más me asombre, en el traje de fiera yace un hombre  de prisiones cargado y sólo de la luz acompañado. Pues huír no podemos, desde aquí sus desdichas escuchemos.
Sepamos lo que dice. Descúbrese SEGISMUNDO con una cadena y la luz vestido de pieles ¡Ay mísero de mí, y ay infelice! Apurar, cielos, pretendo, ya que me tratáis así,  qué delito cometí contra vosotros naciendo. Aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido; bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor, pues el delito mayor del hombre es haber nacido. Sólo quisiera saber para apurar mis desvelos dejando a una parte, cielos, el delito del nacer--, ¿qué más os pude ofender, para castigarme más? ¿No nacieron los demás? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron que no yo gocé jamás?
Nace el ave, y con las galas que le dan belleza suma, apenas es flor de pluma, o ramillete con alas, cuando las etéreas salas corta con velocidad, negándose a la piedad del nido que dejan en calma; ¿y teniendo yo más alma, tengo menos libertad? Nace el bruto, y con la piel que dibujan manchas bellas,  apenas signo es de estrellas --gracias al docto pincel--, cuando, atrevido y crüel, la humana necesidad le enseña a tener crueldad, monstruo de su laberinto; ¿y yo, con mejor instinto, tengo menos libertad? Nace el pez, que no respira, aborto de ovas y lamas, y apenas bajel de escamas sobre las ondas se mira, cuando a todas partes gira, midiendo la inmensidad de tanta capacidad como le da el centro frío; ¿y yo, con  más albedrío, tengo menos libertad? Nace el arroyo, culebra que entre flores se desata, y apenas sierpe de plata, entre las flores se quiebra, cuando músico celebra de las flores la piedad que le dan la majestad del campo abierto a su huída; ¿y teniendo yo más vida, tengo menos libertad? En llegando a esta pasión, un volcán, un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón. ¿Qué ley, justicia o razón negar a los hombres sabe privilegios tan suave excepción tan principal, que Dios le ha dado a un cristal, a un pez, a un bruto y a un ave? Temor y piedad en mí sus razones han causado.
¿Quién mis voces ha escuchado? ¿Es Clotaldo? Di que sí.
No es sino un triste, ¡ay de mí!, que en estas bóvedas frías oyó tus melancolías.
Pues la muerte te daré porque no sepas que sé que sabes flaquezas mías. Sólo porque me has oído, entre mis membrudos brazos te tengo de hacer pedazos. Yo soy sordo, y no he podido escucharte.
Si has nacido  humano, baste el postrarme a tus pies para librarme. Tu voz pudo enternecerme,  tu presencia suspenderme, y tu respeto turbarme. ¿Quién eres?  Que aunque yo aquí tan poco del mundo sé, que cuna y sepulcro fue esta torre para mí; y aunque desde que nací --si esto es nacer-- sólo advierto eres rústico desierto donde miserable vivo, siendo un esqueleto vivo, siendo un animado muerte. Y aunque nunca vi ni hablé sino a un hombre solamente que aquí mis desdichas siente,  por quien las noticias sé del cielo y tierra; y aunque aquí, por que más te asombres y monstruo humano me nombres, este asombros y quimeras, soy un hombre de las fieras y una fiera de los hombres. Y aunque en desdichas tan graves, la política he estudiado, de los brutos enseñado, advertido de las aves, y de los astros suaves los círculos he medido, tú sólo, tú has suspendido la pasión a mis enojos, la suspensión a mis ojos, la admiración al oído.
Con cada vez que te veo nueva admiración me das, y cuando te miro más, aun más mirarte deseo. Ojos hidrópicos creo que mis ojos deben ser; pues cuando es muerte el beber, beben más, y de esta suerte, viendo que el ver me da muerte, estoy muriendo por ver. Pero véate yo y muera; que no sé, rendido ya, si el verte muerte me da, el no verte ¿qué me diera? Fuera más que muerte fiera, ira, rabia y dolor fuerte, fuera vida.  De esta suerte su rigor he ponderado, pues dar vida a una desdichado es dar a un dichoso muerte.
Con asombro de mirarte, con admiración de oírte, ni sé qué pueda decirte, ni qué pueda preguntarte; sólo diré que a esta parte hoy el cielo me ha guïado para haberme consolado, si consuelo puede ser del que es desdichado, ver a otro que es más desdichado. Cuentan de un sabio que un día tan pobre y  mísero estaba, que sólo se sustentaba de unas yerbas que comía. ¿Habrá otro --entre sí decía--  más pobre y triste que yo? Y cuando el rostro volvió, halló la respuesta, viendo  que iba otro sabio cogiendo las hojas que él arrojó. Quejoso de la fortuna yo en este mundo vivía, y cuando entre mí decía: ¿Habrá otra persona alguna de suerte más importuna?, piadoso me has respondido; pues volviendo en mi sentido, hallo que las penas mías, para hacerlas tú alegrías las hubieras recogido. Y por si acaso mis penas pueden aliviarte en parte, óyelas atento, y toma las que de ellas no sobraren.
Yo soy... Guardas de esta torre, que, dormidas o cobardes, disteis paso a dos personas que han quebrantado la cárcel... Nueva confusión padezco.
Éste es Clotaldo, mi alcalde. ¿Aun no acaban mis desdichas? Acudid, y vigilantes, sin que puedan defenderse, o prendedles o matadles.
¡Traición!
Guardas de esta torre, que entrar aquí nos dejasteis, pues que nos dais a escoger, el prendernos es más fácil. Sale CLOTALDO con pistola y soldados, todos con los rostros cubiertos
Todos os cubrid los rostros; que es diligencia importante mientras estamos aquí que no nos conozca nadie.
¿Enmascaraditos hay? ¡Oh vosotros que, ignorantes de aqueste vedado sitio, coto y término pasasteis contra el decreto del rey, que manda que no ose nadie examinar el prodigio que entre estos peñascos yace!  Rendid las armas y vidas, o aquesta pistola, áspid de metal, escupirá el veneno penetrante de dos balas, cuyo fuego será escándalo del aire.
Primero, tirano dueño, que los ofendas y agravies, será mi vida despojo de estos lazos miserables; pues en ellos, ¡vive Dios!, tengo de despedazarme con las manos, con los dientes, entre aquestas peñas, antes que su desdicha consienta y que llore sus ultrajes.
Si sabes que tus desdichas, Segismundo, son tan grandes, que antes de nacer moriste por ley del cielo; si sabes que aquestas prisiones son de tus furias arrogantes un freno que las detenga y una rienda que las pare, ¿por qué blasonas?  La puerta cerrad de esa estrecha cárcel; escondedle en ella.
Ciérranle la puerta, y dice dentro ¡Ah, cielos, qué bien hacéis en quitarme la libertad; porque fuera contra vosotros gigante, que para quebrar al sol esos vidrios y cristales, sobre cimientos de piedra pusiera montes de jaspe! Quizá porque no los pongas, hoy padeces tantos males. Ya que vi que la soberbia te ofendió tanto, ignorante fuera en no pedirte humilde vida que a tus plantas yace. Muévate en mí la piedad; que será rigor notable, que no hallen favor en ti ni soberbias ni humildades. Y si Humildad y Soberbia no te obligan, personajes que han movido y removido mil autos sacramentales, yo, ni humilde ni soberbio, sino entre las dos mitades entreverado, te pido que nos remedies y ampares.
¡Hola!  A los dos quitad las armas, y atadles los ojos, porque no vean cómo ni de dónde salen.
Mi espada es ésta, que a ti solamente ha de entregarse, porque, al fin, de todos eres el principal, y no sabe rendirse a menos valor.
La mía es tal, que puede darse al más ruín.  Tomadla vos. Y si he de morir, dejarte quiero, en fe de esta piedad, prenda que pudo estimarse por el dueño que algún día se la ciñó; que la guardes te encargo, porque aunque yo no sé qué secreto alcance, sé que esta dorada espada encierra misterios grandes, pues sólo fïado en ella vengo a Polonia a vengarme de un agravio.  (¡Santos cielos!    ¿Qué es esto?  Ya son más graves mis penas y confusiones, mis ansias y mis pesares).
¿Quién te la dio? Una mujer. ¿Cómo se llama? Que calle su nombre es fuerza.  ¿De qué infieres agora, o sabes, que hay secreto en esta espada?
Quien me la dio, dijo:  "Parte a Polonia, y solicita con ingenio, estudio o arte, que te vean esa espada los nobles y principales; que yo sé que alguno de ellos te favorezca y ampare;" que, por si acaso era muerto, no quiso entonces nombrarle.  (¡Válgame el cielo! ¿Qué escucho? Aun no sé determinarme si tales sucesos son ilusiones o verdades.
Esta espada es la que yo dejé a la hermosa Violante, por señas que el que ceñida la trujera había de hallarme amoroso como hijo y piadoso como padre. ¿Pues qué he de hacer, ¡ay de mí!, en confusión semejante, si quien la trae por favor, para su muerte la trae, pues que sentenciado a muerte llega a mis pies?  ¡Qué notable confusión!  ¡Qué triste hado! ¡Qué suerte tan inconstante! Éste es mi hijo, y las señas dicen bien con las señales del corazón, que por verle llama al pecho y en él bate las alas, y no pudiendo romper los candados, hace lo que aquel que está encerrado, y oyendo ruido en la calle se arroja por la ventana, y él así, como no sabe lo que pasa, y oye el ruido, va a los ojos a asomarse, que son ventanas del pecho por donde en lágrimas sale. ¿Qué he de hacer?  ¡Válgame el cielo! ¿Qué he de hacer?  Porque llevarle al rey, es llevarle, ¡ay triste!, a morir.  Pues ocultarle al rey, no puedo, conforme a la ley del homenaje.
De una parte el amor propio, y la lealtad de otra parte me rinden.   Pero ¿qué dudo? La lealtad del rey, ¿no es antes que la vida y que el honor? Pues ella vida y él falte. Fuera de que, si agora atiendo a que dijo que a vengarse viene de un agravio, hombre que está agraviado es infame. No es mi hijo, no es mi hijo, ni tiene mi noble sangre.
Pero si ya ha sucedido un peligro, de quien nadie se libró, porque el honor es de materia tan frágil que con una acción se quiebra, o se mancha con un aire, ¿qué más puede hacer, qué más el que es noble, de su parte, que a costa de tantos riesgos haber venido a buscarle? Mi hijo es, mi sangre tiene, pues tiene valor tan grande; y así, entre una y otra duda el medio más importante es irme al rey y decirle que es mi hijo que le mate.
Quizá la misma piedad de mi honor podrá obligarle; y si le merezco vivo, yo le ayudaré a vengarse de su agravio, mas si el rey, en sus rigores constante, le da muerte, morirá sin saber que soy su padre).
Venid conmigo, extranjeros, no temáis, no, de que os falte compañía en las desdichas; pues en duda semejante de vivir o de morir no sé cuáles son más grandes.
Sale por una puerta ASTOLFO con acompañamiento de soldados, y por otra ESTRELLA con damas. 
ASTOLFO:      Bien al ver los excelentes rayos, que fueron cometas, mezclan salvas diferentes las cajas y las trompetas, los pájaros y las fuentes; siendo con música igual, y con maravilla suma, a tu vista celestial unos, clarines de pluma, y otras, aves de metal; y así os saludan, señora, como a su reina las balas, los pájaros como a Aurora, las trompetas como a Palas y las flores como a Flora; porque sois, burlando el día que ya la noche destierra, Aurora, en el alegría, Flora en paz, Palas en guerra, y reina en el alma mía.
ESTRELLA:     Si la voz se ha de medir con las acciones humanas, mal habéis hecho en decir finezas tan cortesanas, donde os pueda desmentir todo ese marcial trofeo con quien ya atrevida lucho; pues no dicen, según creo, las lisonjas que os escucho, con los rigores que veo. Y advertid que es baja acción, que sólo a una fiera toca, madre de engaño y traición, el halagar con la boca y matar con la intención.
Muy mal informado estáis, Estrella, pues que la  de mis finezas dudáis, y os suplico que me oigáis la causa, a ver si la sé. Falleció Eustorgio Tercero, rey de Polonia; quedó Basilio por heredero, y dos hijas, de quien yo y vos nacimos.  No quiero cansar con lo que no tiene lugar aquí, Clorilene, vuestra madre y mi señora, que en mejor imperio agora dosel de luceros tiene, fue la mayor, de quien vos sois hija; fue la segunda, madre y tía de los dos, la gallarda Recisunda, que guarde mil años Dios; casó en Moscovia; de quien nací yo.  Volver agora al otro principio es bien. Basilio, que ya, señora, se rinde al común desdén del tiempo, más inclinado a los estudios que dado a mujeres, enviudó sin hijos, y vos y yo aspiramos a este estado. Vos alegáis que habéis sido hija de hermana mayor; yo, que varón he nacido, y aunque de hermana menor, os debo ser preferido. Vuestra intención y la mía a nuestro tío contamos; él respondió que quería componernos, y aplazarnos este puesto y este día.  Con esta intención salí de Moscovia y de su tierra; con ésta llegué hasta aquí, en vez de haceros yo guerra a que me la hagáis a mí.
¡Oh!, quiera Amor, sabio dios, que el vulgo, astrólogo cierto, hoy lo sea con los dos,
y que pare este concierto en que seáis reina vos, pero reina en mi albedrío. Dándoos, para más honor, su corona nuestro tío, sus triunfos vuestro valor y su imperio el amor mío.
A tan cortés bizarría menos mi pecho no muestra, pues la imperial monarquía, para sólo hacerla vuestra me holgara que fuese mía; aunque no está satisfecho mi amor de que sois ingrato, si en cuanto decís sospecho que os desmiente ese retrato que está pendiente del pecho.
Satisfaceros intento con él...  Mas lugar no da tanto sonoro instrumento, que avisa que sale ya el rey con su parlamento. Tocan y sale el rey BASILIO, viejo y acompañamiento
Sabio Tales... Docto Euclides... que entre signos... que entre estrellas... hoy gobiernas...
...hoy resides......y sus caminos......sus huellas......describes......tasas y mides......deja que en humildes lazos......deja que en tiernos abrazos...hiedra de ese tronco sea....rendido a tus pies me vea.
Sobrinos, dadme los brazos, y creed, pues que leales a mi precepto amoroso venís con afectos tales, que a nadie deje quejoso y los dos quedéis iguales; y así, cuando me confieso rendido al prolijo peso, sólo os pido en la ocasión silencio, que admiración ha de pedirla el suceso.
Ya sabéis --estadme atentos, amados sobrinos míos, corte ilustre de Polonia, vasallo, deudos y amigos--, ya sabéis que yo en el mundo por mi ciencia he merecido el sobrenombre de docto, pues, contra el tiempo y olvido, los pinceles de Timantes, los mármoles de Lisipo, en el ámbito del orbe, me aclaman el gran Basilio. Ya sabéis que son las ciencias que más curso y más estimo, matemáticas sutiles, por quien al tiempo le quito, por quien a la fama rompo la jurisdicción y oficio de enseñar más cada día; pues, cuando en mis tablas miro presentes las novedades de los venideros siglos, le gano al tiempo las gracias de contar lo que yo he dicho. Esos círculos de nieve, esos doseles de vidrio que el sol ilumina a rayos, que parte la luna a giros; esos orbes de diamantes, esos globos cristalinos que las estrellas adornan y que campean los signos, son el estudio mayor de mis años, son los libros donde en papel de diamante, en cuadernos de zafiros, escribe con líneas de oro, en caracteres distintos, el cielo nuestros sucesos ya adversos o ya benignos.
Éstos leo tan veloz, que con mi espíritu sigo sus rápidos movimientos por rumbos o por caminos. ¡Pluguiera al cielo, primero que mi ingenio hubiera sido de sus márgenes comento y de sus hojas registro, hubiera sido mi vida, el primero desperdicio de sus iras, y que en ellas mi tragedia hubiera sido; porque de los infelices aun el mérito es cuchillo, que a quien le daña el saber homicida es de sí mismo! Dígalo yo, aunque mejor lo dirán sucesos míos, para cuya admiración otra vez silencio os pido. En Clorilene, mi esposa, tuve un infelice hijo, en cuyo parto los cielos se agotaron de prodigios.
Antes que a la luz hermosa le diese el sepulcro vivo de un vientre --porque el nacer y el morir son parecidos--, su madre infinitas veces, entre ideas y delirios del sueño, vio que rompía sus entrañas, atrevido, un monstruo en forma de hombre, y entre su sangre teñido, le daba muerte, naciendo víbora humana del siglo. Llegó de su parto el día, y los presagios cumplidos --porque tarde o nunca son mentirosos los impíos--, nació en horóscopo tal, que el sol, en su sangre tinto, entraba sañudamente con la luna en desafío; y siendo valla la tierra, los dos faroles divinos a luz entera luchaban, ya que no a brazo partido.
El mayor, el más horrendo eclipse que ha padecido el sol, después que con sangre lloró la muerte de Cristo, éste fue, porque anegado el orbe entre incendios vivos, presumió que padecía el último parasismo; los cielos se escurecieron, temblaron los edificios, llovieron piedras las nubes, corrieron sangre los ríos.
En este mísero, en este mortal planeta o signo, nació Segismundo, dando de su condición indicios, pues dio la muerte a su madre, con cuya fiereza dijo: "Hombre soy, pues que ya empiezo a pagar mal beneficios." Yo, acudiendo a mis estudios, en ellos y en todo miro que Segismundo sería el hombre más atrevido, el príncipe más crüel y el monarca más impío, por quien su reino vendría a ser parcial y diviso, escuela de las traiciones y academia de los vicios; y él, de su furor llevado, entre asombros y delitos, había de poner en mí las plantas, y yo, rendido, a sus pies me había de ver  --¡con qué congoja lo digo!-- siendo alfombra de sus plantas las canas del rostro mío.
¿Quién no da crédito al daño, y más al daño que ha visto en su estudio, donde hace el amor propio su oficio? Pues dando crédito yo a los hados, que adivinos me pronosticaban daños en fatales vaticinios, determiné de encerrar la fiera que había nacido, por ver si el sabio tenía en las estrellas dominio.
Publicóse que el infante nació muerto, y prevenido hice labrar una torre entre las peñas y riscos de esos montes, donde apenas la luz ha hallado camino, por defenderle la entrada sus rústicos obeliscos.
Las graves penas y leyes, que con públicos editos declararon que ninguno entrase a un vedado sitio del monte, se ocasionaron de las causas que os he dicho. Allí Segismundo vive mísero, pobre y cautivo, adonde sólo Clotaldo le ha hablado, tratado y visto.
Éste le ha enseñado ciencias; éste en la ley le ha instruído católica, siendo solo de sus miserias testigo. Aquí hay tres cosas:  La una que yo, Polonia, os estimo tanto, que os quiero librar de la opresión y servicio de un rey tirano, porque no fuera señor benigno el que a su patria y su imperio pusiera en tanto peligro.
La otra es considerar que si a mi sangre le quito el derecho que le dieron humano fuero y divino, no es cristiana caridad; pues ninguna ley ha dicho que por reservar yo a otro de tirano y de atrevido, pueda yo serlo, supuesto que si es tirano mi hijo, porque él delito no haga, vengo yo a hacer los delitos. Es la última y tercera el ver cuánto yerro ha sido dar crédito fácilmente a los sucesos previstos; pues aunque su inclinación le dicte sus precipicios, quizá no le vencerán, porque el hado más esquivo, la inclinación más violenta, el planeta más impío, sólo el albedrío inclinan, no fuerzan el albedrío. Y así, entre una y otra causa vacilante y discursivo, previne un remedio tal, que os suspenda los sentidos.
Yo he de ponerle mañana, sin que él sepa que es mi hijo y rey vuestro, a Segismundo, que aqueste su nombre ha sido, en mi dosel, en mi silla, y en fin, en el lugar mío, donde os gobierne y os mande, y donde todos rendidos la obediencia le juréis; pues con aquesto consigo tres cosas, con que respondo a las otras tres que he dicho.
Es la primera, que siendo prudente, cuerdo y benigno, desmintiendo en todo al hado que de él tantas cosas dijo, gozaréis el natural príncipe vuestro, que ha sido cortesano de unos montes y de sus fieras vecino. Es la segunda, que si él, soberbio, osado, atrevido  y crüel, con rienda suelta corre el campo de sus vicios, habré yo, piadoso, entonces con mi obligación cumplido; y luego en desposeerle haré como rey invicto, siendo el volverle a la cárcel no crueldad, sino castigo.
Es la tercera, que siendo el príncipe como os digo, por lo que os amo, vasallos, os daré reyes más dignos de la corona y el cetro; pues serán mis dos sobrinos que junto en uno el derecho de los dos, y convenidos con la fe del matrimonio, tendrá lo que han merecido. Esto como rey os mando, esto como padre os pido, esto como sabio os ruego, esto como anciano os digo; y si el Séneca español,que era humilde esclavo, dijo, de su república un rey, como esclavo os lo suplico.
Si a mí responder me toca,como el que, en efecto, ha sido aquí el más interesado, en nombre de todos digo, que Segismundo parezca, pues le basta ser tu hijo.
Danos al príncipe nuestro, que ya por rey le pedimos.
Vasallos, esa fineza os agradezco y estimo. Acompañad a sus cuartos a los dos atlantes míos, que mañana le veréis.
¡Viva el grande rey Basilio! ¿Podréte hablar?
¡Oh, Clotaldo!, tú seas muy bien venido. Aunque viniendo a tus plantas es fuerza el haberlo sido, esta vez rompe, señor, el hado triste y esquivo el privilegio a la ley y a la costumbre el estilo.
BASILIO:   ¿Qué tienes?
CLOTALDO:   Una desdicha, señor, que me ha sucedido, cuando pudiera tenerla por el mayor regocijo.  Este bello joven, osado o inadvertido, entró en la torre, señor, adonde al príncipe ha visto, y es...
BASILIO:      No te aflijas, Clotaldo; si otro día hubiera sido, confieso que lo sintiera; pero ya el secreto he dicho, y no importa que él los sepa, supuesto que yo lo digo. Vedme después, porque tengo muchas cosas que advertiros y muchas que hagáis por mí; que habéis de ser, os aviso, instrumento del mayor suceso que el mundo ha visto; y a esos presos, porque al fin no presumáis que castigo descuidos vuestros, perdono. Vase el rey BASILIO
CLOTALDO:  ¡Vivas, gran señor, mil siglos!  (Mejoró el cielo la suerte.  - Ya no diré que es mi hijo, pues que lo puedo excusar). Extranjeros peregrinos, libres estáis.
ROSAURA:  Tus pies beso mil veces. La vida, señor, me das dado;  y pues a tu cuenta vivo, eternamente seré esclavo tuyo.
CLARÍN:   Y yo los piso, que una letra más o menos no reparan dos amigos.
CLOTALDO:  No ha sido vida la que yo te he dado; porque un hombre bien nacido, si está agraviado, no vive; y supuesto que has venido a vengarte de un agravio, según tú propio me has dicho, no te he dado vida yo, porque tú no la has traído; que vida infame no es vida.  (Bien con aquesto le animo).           
ROSAURA:   Confieso que no la tengo, aunque de ti la recibo; pero yo con la venganza dejaré mi honor tan limpio, que pueda mi vida luego, atropellando peligros, parecer dádiva tuya.
CLOTALDO:  Toma el acero bruñido que trujiste; que yo sé que él baste, en sangre teñido de tu enemigo, a vengarte; porque acero que fue mío --digo este instante, este rato que en mi poder le he tenido--, sabrá vengarte.
ROSAURA:   En tu nombre segunda vez me le ciño. Y en él juro mi venganza, aunque fuese mi enemigo más poderoso.
CLOTALDO: ¿Eslo mucho?
ROSAURA:   Tanto, que no te lo digo, no porque de tu prudencia mayores cosas no fío, sino porque no se vuelva contra mí el favor que admiro en tu piedad.
CLOTALDO:   Antes fuera ganarme a mí con decirlo; pues fuera cerrarme el paso de ayudar a tu enemigo.  (¡Oh, si supiera quién es!)  
ROSAURA:   Porque no pienses que estimo tan poco esa confïanza, sabe que el contrario ha sido no menos que Astolfo, duque de Moscovia.
CLOTALDO:   (Mal resisto  el dolor, porque es más grave, que fue imaginado, visto. Apuremos más el caso). Si moscovita has nacido, el que es natural señor, mal agraviarte ha podido; vuélvete a tu patria, pues, y deja el ardiente brío que te despeña.
ROSAURA:   Yo sé que aunque mi príncipe ha sido pudo agraviarme.
CLOTALDO:    No pudo, aunque pusiera, atrevido, la mano en tu rostro.  (¡Ay, cielos!)
ROSAURA:   Mayor fue el agravio mío.
CLOTALDO:  Dilo ya, pues que no puedes decir más que yo imagino.
ROSAURA:   Sí dijera; mas no sé con qué respeto te miro, con qué afecto te venero, con qué estimación te asisto, que no me atrevo a decirte que es este exterior vestido enigma, pues no es de quien parece.  Juzga advertido, si no soy lo que parezco y Astolfo a casarse vino con Estrella, si podrá agraviarme.  Harto te he dicho.
CLOTALDO:  ¡Escucha, aguarda, detente! ¿Qué confuso laberinto es éste, conde no puede hallar la razón el hilo? Mi honor es el agraviado, poderoso el enemigo, yo vasallo, ella mujer; descubra el cielo camino; aunque no sé si podrá, cuando, en tan confuso abismo, es todo el cielo un presagio, y es todo el mundo un prodigio. Vase CLOTALDO FIN DEL PRIMER ACTO
La vida es sueño es una obra de teatro de Pedro Calderón de la Barca estrenada en 1635. 

sábado, 30 de noviembre de 2013

LIMPIA TU INTERIOR

Nosotros como personas somos receptivos en esencia y  no discriminamos. Contenemos en nuestro interior muchas cosas que acumulamos como: ideas, sentimientos, sensaciones, prejuicios, experiencias, secretos,  rabias, rencores, esperanzas,  sueños, miedo, etc. 
Siempre estamos propensos a guardar y acumular y somos tan apegados a todo y a todos… Que nos cuesta mucho desprendernos de lo innecesario…  
Todos siempre guardamos algo unos más que otros pero al final acumulamos. 
La mayor parte de la gente está llena de: inquietudes, de dramas, de nerviosismo, hábitos nocivos, de supersticiones, de ideas impuestas, de relaciones tortuosas, de necesidad de control, de orgullo, de heridas etc. 

Están tan leños y acostumbrados que le es muy difícil liberarse de ello, les cuesta soltar y desprenderse de todo lo que guardan, incluso lo que nos hace daño. 
Aprendamos a liberarnos a limpiar nuestro interior nuestra alma. 
La parte buena de esto es que todos estamos también llenos de sueños pero debemos ir sacando cada uno de esos sueños de nuestro interior. 
Se preguntarán 
¿Cómo?  Muy fácil,  cumpliéndolos… 
Empieza por liberarte por sacar todo lo innecesario, lo que te hincha, lo que te estresa y contamina… 
libérate, permítele a tu cuerpo  energético que drene esa parte que le impide mostrar toda su luminosidad.  
Mira un ejemplo muy fácil, si tienes dos tazas una llena y una vacía 
¿cuál de ellas crees que te sirva? 
Porque una taza solo sirve cuando está vacía, para llenarla de lo que tú necesitas. 
Si deseas realmente que el Universo te llene de nuevas cosas, debes generar ese vacío dentro de ti para estar dispuesta al nuevo acontecimiento. 
Primer ejercicio: Te vas a sentar cómodamente en una silla. 
Cierras los ojos e imagina que tienes un tubo por el que drenarás para liberarte… 
generalmente la gente imagina que ese tubo es la prolongación de su aparato excretor y visualiza que expulsa sus desechos energéticos por el mismo lugar donde el cuerpo elimina su basura biológica. 
Tú puedes hacerlo por donde quieras. 
Concéntrate y Visualiza como eliminas la tristeza, la rabia, los recuerdos tristes, los sueños incumplidos, las malas palabras recibidas y dadas, las venganzas, las aprehensiones… 
Tú mejor que nadie sabes exactamente qué cosas, hábitos, situaciones, problemas, o emociones deberás dejar fluir para que se vaya y desaparezca dentro de ti…  déjalo ir…   
Puedes permanecer todo el tiempo que estimes necesario vaciándote de todo ese exceso de equipaje que te impide avanzar... 
aliviana tu carga… aligérate. 
Vaciarse o liberarse  es  un proceso sanador y a medida que liberas toda esa energía innecesaria para tu avance, notarás como te sientes más fresco y liviano… 
purificado… 

Te alivias notablemente soltando pesos que nada aportan a tu vida y recuperas alegría y vitalidad… Hoy es un gran día para liberarte y vaciar  las energías de otoño, recuerda y aprende  que los árboles están despojándose de sus hojas marchitas para dejar ese espacio vacío y dispuesto a esperar la llegada de  nuevas hojas que cubrirán en primavera… No temas a quedar vacío… libérate ya! es lo que el Universo está esperando para llenarte de lo nuevo que tiene preparado para ti…Señor,Ratifico mi fe en el Santo Nombre de Jesús y en su Preciosa Sangre. 

En el Nombre de Jesús renuncio al pecado, renuncio a Satanás y sus trabajos de maldad; me entrego totalmente a Jesucristo para la gloria de Dios. Amén.
Organización Promotora de Actividades Educativas,Desarrollo y Bienestar Social sin fines de Lucro en beneficio del más necesitados niños,joven y adulto mayor.

domingo, 10 de noviembre de 2013

En esta lucha mundial contra la obesidad, no está por demás conocer algunos sencillos tips para bajar de peso, aquí te traemos un 




TE PARA COMBATIR EL SOBREPESO  DE APIO, PEREJIL Y LIMON .




Que aparte de perder peso te ayuda a eliminar grasa, además te ayudará a la digestión, limpia la piel, previene problemas respiratorios, regulariza la presión  y ayuda a combatir el estrés. 





PREPARACION: 

La preparación es súper sencilla y el costo extremadamente accesible a todos los bolsillos, solo pon a hervir un litro de agua, (opcional  si deseas puedes agregar una  rodaja de cascara de piña  es diurética) 
cuando está  en ebullición (haciendo burbujas por dos minutos) 
coloca dentro del recipiente una rama de apio y dos ramas de perejil, luego de haber colocado todo apaga el fuego, tapa bien el recipiente y déjalo reposar por 30 minutos y cuelalo. Divídelo en 3 partes que deberás tomar por la mañana, tarde y noche, antes de los alimentos. 




En cada taza, antes de tomarla, deberás poner el jugo del limón y endulzar un poco si no lo toleras solo. 



Tómalo caliente ya que esto te ayuda a deshacerte de la grasa indeseada por medio de la orina.  Realiza esto por 3 semanas y descansa una  semana y luego repetir el proceso en caso de ser necesario o según  lo decidas tú. Para obtener mejores resultados, procura reducir al mínimo las grasas, el pan,  los embutidos y hacer ejercicio. 

* El jugo de apio ayuda a calmar los nervios y es un buen remineralizante. 
* El Perejil brinda sorprendentes propiedades curativas, las cuales lo transforman en un poderoso promotor natural de salud. 
*La Piña es alta en fibra; sirve como laxante, disminuye los niveles del colesterol, hipertensión, Estrés, desintoxicante y depuradora.
Organización Promotora de Actividades Educativas,Desarrollo y Bienestar Social sin fines de Lucro en beneficio del más necesitados niños,joven y adulto mayor.

viernes, 8 de noviembre de 2013

ALMAS DEL PURGATORIO

Oración propia de la Novena

Padre misericordioso, en unión con la Iglesia Triunfante en el cielo, te suplico tengas piedad de las almas del #Purgatorio.
Recuerda tu eterno amor por ellas y muéstrales los infinitos méritos de tu amado Hijo. Dígnate librarles de penas y dolores para que pronto gocen de paz y felicidad. Dios, Padre celestial, te doy gracias por el don de perseverancia que has concedido a las almas de los fieles difuntos.
Amable Salvador, Jesucristo.

Eres el Rey de reyes en el país de la dicha.
Te pido que por tu misericordia oigas mi oración y liberes las almas del Purgatorio, en particular, (…)
LLévalas de la prisión de las tinieblas a la luz y libertad de los hijos de Dios en el Reino de tu gloria. 
Amable Salvador, te doy gracias por haber redimido las pobres almas con tu preciosísima Sangre, salvándolas de la muerte eterna.
Dios Espíritu Santo, enciende en mí el fuego de tu divino amor. 
Aviva mi fe y confianza, acepta benignamente las oraciones que te ofrezco por las almas que sufren en el Purgatorio. 

Quiero aplicar los méritos de esta devoción en favor de toda la Iglesia Sufriente y en especial por mis difuntos padres, hermanos, hermanas, bienhechores, parientes y amigos. 



Atiende mi plegaria para que podamos reunirnos en el Reino de tu gloria.
Dios Espíritu Santo, te doy gracias por todos los beneficios con que has santificado, fortalecido y aliviado a estas benditas almas y en especial por consolarlas en los actuales sufrimientos con la certeza de la felicidad eterna.
Que pronto se unan contigo y oigan aquellas benditas palabras que las llaman al hogar del Cielo:
"¡Vengan, los Bendecidos por mi Padre! 
Tomen posesión del Reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo" 
Te lo pido por Cristo nuestro Señor.
Amén.




Segunda oración para la liberación de las almas del Purgatori
El Señor le dijo a Sta. Gertrudis que cada vez que rezara esta oración, pudiese librar 1000 almas del purgatorio.  




Padre eterno, yo 
te ofrezco la preciosísima 
sangre de tu Divino Hijo Jesús, en
unión con las misas celebradas 
hoy día a través 
del mundo 
por todas las benditas 
animas del purgatorio 
por todos los pecadores del mundo. 
Por los pecadores en la iglesia universal, por aquellos en propia casa y dentro de mi familia. 
Amén.







Tercera oración 
 ¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! 
Tú, Señor, a quién los cielos, la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos; 



Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños sobre el sepulcro de un amigo predilecto; 
Tú, ¡oh Jesús! que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y 
de corazones que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo, compadécete también de nuestras lágrimas. 

Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la pérdida de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso. 

¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma, para que la purifiques en tu sangre preciosísima y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él! 



¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia, conformidad con tu divino querer en esta tremenda prueba que tortura el alma! 

¡Míralas, oh dulce, oh pidadosísimo Jesús! 
y por ellas concédenos que los que aquí en la tierra hemos vivido atados con los fortísimos lazos de cariño, y 
ahora lloramos la ausencia 
momentánea del ser querido, nos reunamos de nuevo junto a Ti en el Cielo, para vivir eternamente 
unidos en tu Corazón. 
Amén.




Organización Promotora de Actividades Educativas,Desarrollo y Bienestar Social sin fines de Lucro en beneficio del más necesitados niños,joven y adulto mayor.

martes, 1 de octubre de 2013

EXCELENTE RÉCORD...

Un joven con un récord académico excelente fue a solicitar un puesto directivo en una gran empresa. 
Pasó la primera entrevista, el director hace la última entrevista, y es quien toma la decisión final. 
El director descubrió, a partir del análisis del Curriculum Vitae, que los logros académicos del joven fueron excelentes en todo momento, desde la escuela secundaria hasta la investigación de postgrado, nunca había tenido un año en el que no obtuvo excelentes calificaciones. 
El director le preguntó: "¿Obtuviste alguna beca en la escuela?" 
el joven respondió "ninguna". 
El director le preguntó: "¿Fue tu padre quien pagó los honorarios de tu escuela?" 
El joven respondió: "Mi padre falleció cuando tenía un año de edad, fue mi madre la que pagaba todo". 
El director le preguntó: "¿Dónde trabaja su madre?" 
El joven respondió: "Mi madre trabajaba lavando y secando ropa. 
El director pidió al joven mostrar sus manos. 
El joven mostró un par de manos lisas y perfectas. 
El director le preguntó: "¿Alguna vez ha ayudado a su madre a lavar la ropa antes?" 
El joven respondió: "No, mi madre siempre quiso que yo estudiara y leyera más libros. 



Además, mi madre puede lavar la ropa más rápido que yo". 
El director dijo: "Tengo una petición. 

Al volver hoy, vaya y limpie las manos de su madre, y luego venga a verme mañana por la mañana". 

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era muy alta. 



Cuando regresó, felizmente pidió a su madre para limpiarle las manos. 
Su madre se sentía extraña, feliz, pero con sentimientos encontrados, y mostró finalmente sus manos a su hijo. 
El joven comenzó a limpiar las manos de su madre poco a poco. 
Sus lágrimas cayeron a medida en que lo hizo. 
Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su madre estaban tan arrugadas, y con tan numerosas callosidades y contusiones. 
Algunos eran tan dolorosos que su madre se estremeció cuando los limpió con sólo agua. Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de que era este par de manos que lavan la ropa todos los días, lo que hacía posible pagar la cuota de la escuela y la universidad. 
Los moretones en las manos de su madre fueron el precio que pagó por su graduación, por su excelencia académica, y su futuro. 
Después de terminar la limpieza de las manos de su madre, el joven lavó toda la ropa restante. 
Esa noche, madre e hijo hablaron durante un tiempo muy largo. 
A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director. 
El Director noto  las lágrimas en los ojos del joven, le preguntó: 
"¿Puede usted decirme qué ha hecho y qué aprendió ayer en su casa". 
El joven respondió: "Yo limpié las manos de mi madre, y también terminé de lavar toda la ropa que aun quedaba". 
El Director le preguntó: "por favor, dígame qué siente." 
El joven dijo:
 Número 1, Ahora sé lo que es la apreciación. Sin la abnegación de mi madre, no habría tenido hoy éxito. 
Número 2, Al trabajar juntos y ayudar a mi madre, sólo ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir que se haga algo. 
Número 3, He llegado a apreciar la importancia y el valor de la relación familiar.
El Director dijo: "Esto es lo que estoy buscando en mis gerentes.
Quiero contratar a una persona que aprecia la ayuda de los demás, una persona que conoce el sufrimiento de los demás para hacer las cosas, y una persona que no pondría el dinero como su única meta en la vida. Usted está contratado." 
Con el paso del tiempo, este joven trabajó muy duro, y recibió el respeto de sus subordinados. Cada empleado trabajó con diligencia y en equipo. 
El desempeño de la empresa mejoró enormemente. 
Y TÚ 
¿CUÁNDO LE LIMPIASTE LAS MANOS O PIES A TU MAMÁ? 
COMPÁRTELO SI VALORA EL ESFUERZO DE TU MADRE...
Organización Promotora de Actividades Educativas,Desarrollo y Bienestar Social sin fines de Lucro en beneficio del más necesitados niños,joven y adulto mayor.